MI CRÉDITO EN EFECTIVO

1.- Dales la bienvenida a tus nuevos vecinos: echarte a la bolsa a los inquilinos recién llegados podría ser mucho más benéfico a largo plazo de lo que crees.

Con sólo conocerte, ellos serán más conscientes de que existe alguien al otro lado del muro.
2.- ¿Lo rompiste? Reponlo: No importa si fue tu perro o la pelota de tu hijo la que  destruyó las macetas o el vidrio del vecino. Lo importante es que debes reponerlo tan pronto sea posible.

3.- Cuida los espacios que sean compartidos: Claro que no es tu responsabilidad limpiar los pasillos ni trapear el elevador.  No obstante, al cuidarlos como si fueran parte de tu propiedad (que en cierto sentido lo son), evitarás fricciones innecesarias con tus vecinos.

4.- Ofrece tu ayuda cuando sea necesaria: Si la familia de enfrente está a punto de viajar, no está de sobra que les preguntes si necesitan que recojas su correspondencia, alimentes a su mascota o estés pendiente de cualquier evento que pudiera ocurrir respecto a su casa.

5.- Devuelve las cosas que pidas: El vecino te regaló azúcar en una de sus tazas; regrésala lo antes posible y, de preferencia, con algún regalo simbólico de agradecimiento. Lo mismo aplica para martillos, desarmadores, sillas, discos, libros y demás.

6.- Respeta su privacidad:  Sabemos que es una gran tentación: el cuarto de esa mujer del departamento de enfrente se alcanza a ver desde tu habitación, ¿qué puede pasar si espías un poco?  Por sencillo que parezca, estás invadiendo su privacidad y, con todo y su cara de angelito, podría levantarte una demanda y convertirse en tu peor pesadilla.

7.- Aprende de las costumbres de tus vecinos: Más que diferencias, piensa en las costumbres de tus vecinos como una oportunidad de aprender y vivir experiencias nuevas.  Así se trate de los condimentos que usa, la música que escucha o sus costumbres; busca enriquecer tu vida en lugar de sufrir.

8.- Evita ruidos innecesarios o fuera de horarios: A nadie le molestará que tengas una fiesta de vez en cuando, pero evita echar la casa por la ventana entre semana, incluso si estás de vacaciones.  También intenta que los ladridos de tu perro y los sonidos estruendosos (aspiradoras, martillazos, lecciones de piano) no se den en horas inusuales.

9.- Soluciona con calma los problemas: Invítalo a tomarse un café, sal a caminar con él, escríbele una carta…haz lo que sea necesario para discutir esos asuntos que te molestan, sin alterarte. Una vez que rebasas ciertos límites, ya no hay posibilidad de regreso.

10.- Celebra: No hay mejor manera de construir vínculos amistosos con tus vecinos que invitarlos a una fiesta.  Te sugiero que planees al menos una por año. Es garantía para tener residentes mucho más amables al día siguiente.Ya vimos las 10 reglas de oro para ser un buen vecino. Pero se complementan con los 5 pequeños detalles que te harán ganar puntos con los de al lado y tenerlos en la palma de la mano:
1.- Por más prisa que tengas, procura saludarlos.
2.- Respeta siempre su lugar de estacionamiento, y préstales el tuyo cuando no lo necesites.
3.- Detén las puertas del elevador si notas que alguien corre hacia él.
4.- Si los ves en apuros, ayúdalos.
5.- Aún si vives en una unidad con muchos condóminos, apréndete el nombre de tus vecinos cercanos.

Ellos serán más atentos contigo cada vez que los encuentres.Por una mejor convivencia y fortalecer los lazos de amistad ¡!

 

Fuente: www. Taringa.net

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